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miércoles, 2 de junio de 2010

LOS PLANETAS Y LA MÚSICA














Siguiendo la línea de la última entrada, queremos dar a conocer algunas obras que creemos importantes o al menos, interesantes de conocer. En esta ocasión hablamos de la obra The Planets (Los planetas) de Gustav Holst. La obra se divide en siete movimientos, cada uno con el nombre de un planeta:
• Marte, el portador de la Guerra.
• Venus, el portador de la Paz.
• Mercurio, el mensajero alado.
• Júpiter, el portador de la Alegría.
• Saturno, el portador de la Vejez.
• Urano, el mago.
• Neptuno, el místico.

Fue compuesta entre 1914 y 1918. A pesar de ello, el propio Holst declaró que la obra se basaba en la significación astrológica de los siete planetas representados en ella; que no era "música de programa", que en caso de pretender encontrar un "programa", bastaba con los subtítulos de cada sección. Finalmente, declaró que "no había relación alguna con las deidades de la mitología clásica correspondientes a cada planeta.

La obra está influida por varios autores de su tiempo: Así, por ejemplo, Holst toma prestada de los Nocturnes de Debussy la idea del coro femenino sin texto, para su Neptuno. Igualmente se puede rastrear la influencia de Richard Strauss en su uso del oboe bajo o las tubas wagnerianas; o la del Stravinski de La consagración de la primavera por la incorporación del clarinete bajo y por la similitud de ciertos motivos breves y su tratamiento por ejemplo en pasajes de "Marte". También hay que mencionar aquí al Arnold Schönberg de las "Cinco piezas orquestales, Op. 16".
Instrumentos nada habituales, como la flauta baja o el oboe barítono o bajo y una gran variedad de instrumentos de percusión (bombo, batería, platillos, triángulos, tambor militar, pandereta, gong, campanas, xilófono y glockenspiel, así como dos timbalistas) y metal (6 trompas, 4 trompetas, 3 trombones, tuba tenor y tuba bajo) forman, entre otros, la nómina de la suite. Es quizás la orquesta más grande empleada jamás por Holst.
Aunque Plutón fue descubierto durante la vida de Holst, en 1930, él no expresó interés en escribir un movimiento para este planeta. En 2000, la Hallé Orchestra le solicitó al compositor británico Colin Matthews, especialista en la obra de Holst, que escribiera un nuevo movimiento, el octavo, al que Matthews tituló Plutón, el Renovador.

A continuación, les ofrecemos algunos movimientos de esta obra. Seguramente al escuchar el movimiento "Jupiter", se les vendrá a la mente cierto programa de televisión que daba a conocer a pueblos de la Comunidad Autónoma Andaluza!A ver si lo adivinan!



miércoles, 12 de mayo de 2010

Música en las películas: las bandas sonoras


En esta nueva entrada de nuestro blog, hemos querido hablar de uno de los compositores más importantes de los últimos tiempos. Hablamos de Ennio Morricone.


Posiblemente, es el más célebre composit
or de bandas sonoras de la historia, con casi 400 títulos para cine y para televisión.

Entre sus películas más destacadas recordamos: Cinema Paradiso, Malena, Los Intocables, érase una vez en América, La muerte tenía un precio, El bueno, el feo y el malo ...

Sus composiciones han marcado una antes y un después en las bandas sonoras y han sido muchos los que se han inspirado en sus obras.

A pesar de su gran éxito y de estar nominado varias veces a los Óscars, en ninguna de sus nominaciones logró dicho premio hasta que en 2007 recibe el Óscar Honorífico por toda su trayectoria.

Quizá, su obra más famosa y reconocida sea la BSO de la película La Misión.




Dirigida por Roland Joffé, narra la evangelización de los indios guaraníes llevada a cabo por los Jesuitas.


Su protagonista, el Padre Gabriel (Jeremy Irons), se vale de su música y de su oboe para transmitir a los indigenas la fe cristiana.

Gabriel´s Oboe fue la primera secuencia que grabó Joffé y la que utilizó para convencer a Morricone que musicara su película. El padre Gabriel penetraba en un rincón de selva virgen. En la grabación inicial interpretaba un fragmento del Adagio de Marcelo. Los curiosos indígenas quedaban prendados de aquella música hasta el punto de quebrar el intrumento por creerlo poseedor de una magia extraña.

Cuenta el director, que Morricone se emocionó al ver aquella secuencia hasta el punto que tuvo que quitarse sus gafas para secarse las lágrimas con un pañuelo..."Es una película demasiado bella, la música de Marcelo resulta insuperable...¿Cómo me pide usted que componga una música para sustituirla en esta escena?", dijo Morricone.

A pesar de sus dudas, está claro que Morricone elaboró una melodía que posiblemente pudiera competir en belleza a la que escribiera Marcelo en el barroco.

A continuación, les ofrecemos algunos vídeos de la película y de la banda sonora. ¡Esperamos que os gusten!